Antonio Vega nos había acostumbrado a sufrir por él. Nos había acostumbrado a verle mal, deteriorado, dañado por la vida. Nos habíamos acostumbrado a pensar que se moriría en cualquier momento, que no saldría de ésta. Aunque ahora que ha muerto, es difícil creérselo y la pena es aún mayor.
Pero yo ya no quiero verle mal, ni tampoco imágenes tristes, que las hay, y muchas. Yo lo que quiero es homenajearle, rendirle mi pequeño tributo y recordar, por ejemplo, al Antonio Vega de Nacha Pop, cantando “La chica de ayer”, en la primera intervención del grupo en televisión.
Rememorar al Antonio Vega que recibe el premio a la mejor canción de 1992 por “El sitio de mi recreo”
o al que interpreta esa misma canción, la más bonita, en el programa “La noche se mueve” que el Gran Wyoming tenía en Telemadrid. Eran otros tiempos…
Al Antonio Vega que canta “Se dejaba llevar” en un concierto en 1992
o al que acompaña a Amaral en “Como hablar” con su voz rasgada, inconfundible e inolvidable…